Las algas ganan protagonismo en la gastronomía de la Costa Brava como oportunidad de adaptación al cambio climático y economía azul - Life eCOadapt50

Plato elaborado con algas. © Fundació Campus Empordà
La investigación, elaborada por el investigador de la Universitat de Girona (UdG) Francesc Fusté Forné y coordinada por Consultoria Maragil, ha analizado el uso de las algas en la restauración, las barreras que dificultan su consumo y las oportunidades que ofrecen para generar nuevas actividades vinculadas al litoral. La presentación de los resultados, celebrada el lunes 26 de octubre en el Aula Gastronòmica de Roses, reunió a profesionales de la restauración, representantes institucionales y agentes del territorio, y concluyó con una degustación gastronómica a cargo del chef Quim Casellas.
El estudio ha contado con la participación de seis restaurantes de referencia de la Costa Brava: Miramar de Llançà, Cal Campaner de Roses, Entre dos mons de Palamós, Casamar de Llafranc, Els Tinars de Llagostera y Compartir de Cadaqués. Estos establecimientos ya incorporan variedades como el nori, el kombu, la lechuga de mar o el codium en distintas elaboraciones culinarias, aportando nuevos sabores y usos a los productos de proximidad.
Entre las principales conclusiones destaca que el desconocimiento sobre la preparación y las posibilidades gastronómicas de las algas sigue siendo el principal obstáculo para extender su consumo. Por este motivo, el estudio recomienda reforzar las acciones formativas, las actividades divulgativas y la promoción de los cultivos mediterráneos para garantizar una oferta estable y sostenible.
Más allá del ámbito gastronómico, la investigación señala que el cultivo, la recolección sostenible y la transformación de algas pueden contribuir a generar nuevas oportunidades para el sector marítimo y pesquero, favoreciendo la adaptación de los territorios costeros a los desafíos climáticos. Esta es precisamente una de las líneas de trabajo que impulsa el proyecto LIFE eCOadapt50, que promueve soluciones innovadoras y adaptativas para incrementar la resiliencia de los sectores económicos más vulnerables al cambio climático.