Vila-sana acoge el primer taller de adaptación climática para el sector del turismo rural en el marco del Life eCOadapt50 - Life eCOadapt50

El taller. Autor: Life eCOadapt50
La sesión se inició con la bienvenida del alcalde de Vila-sana, Jaume Caballé Maso, y, a continuación, la técnica de la Diputación de Barcelona Sílvia Castañé contextualizó el proyecto Life eCOadapt50 y los objetivos de la jornada: reforzar la resiliencia del turismo rural catalán ante los impactos climáticos e impulsar un modelo más conectado con el territorio.
La primera ponencia corrió a cargo de Mireia Font, propietaria de Casa Leonardo, que explicó cómo, junto con otras casas rurales del territorio, han desarrollado propuestas compartidas de ecoturismo, como la Ruta de los 5 Lagos. Font destacó la importancia de la gestión comunitaria, el cuidado de la tierra y los proyectos de regeneración vinculados al paisaje.
A continuación, se celebró una mesa redonda moderada por Melissa Acevedo, con la participación de Olga Ber de Lo Pagès del Montsec; Jaume Ramon de La Torre del Codina; y Xavier Camps, director de ocio y ambientalista, TerraMar.
La conversación se estructuró en tres rondas temáticas: los impactos climáticos reales que ya experimentan las empresas de turismo rural, las medidas de adaptación que han puesto en marcha y los principales retos de futuro. Se abordaron cuestiones como la modificación del comportamiento de los visitantes, la adaptación de actividades por condiciones climáticas extremas, estrategias para evitar el greenwashing y las preocupaciones como empresa de turismo rural para estar preparada en 2035.
Dinámica participativa: del diagnóstico a las propuestas
Después de una pausa, la jornada continuó con una dinámica participativa orientada a identificar oportunidades de ecoturismo en Ponent. Las personas asistentes trabajaron en grupo para detectar impactos climáticos ya visibles en el territorio, identificar actividades turísticas vulnerables, reconocer prácticas que pueden empeorar la situación y elaborar propuestas concretas de adaptación.
Cada grupo seleccionó una acción de adaptación prioritaria y la desarrolló con más detalle. También preparó una maqueta con elementos naturales para representar visualmente su propuesta. La sesión se cerró con una reflexión sobre cómo deberían ser el turismo y el ecoturismo en Ponent en el futuro.
Después de un almuerzo con vistas al estanque de Ivars y Vila-sana, los asistentes pudieron visitar en Ivars d’Urgell la Enciclopèdia Mural, un proyecto artístico que conecta naturaleza, paisaje e identidad local, reforzando la idea de que la adaptación climática no es solo técnica, sino también cultural y comunitaria.
Este primer taller confirma la voluntad del proyecto Life eCOadapt50 de trabajar de manera colaborativa con el sector turístico para impulsar un modelo más resiliente, sostenible y arraigado al territorio.

Los participantes en Ivars. Autor: Enric Morera / ALP
La sesión se inició con la bienvenida del alcalde de Vila-sana, Jaume Caballé Maso, y, a continuación, la técnica de la Diputación de Barcelona Sílvia Castañé contextualizó el proyecto Life eCOadapt50 y los objetivos de la jornada: reforzar la resiliencia del turismo rural catalán ante los impactos climáticos e impulsar un modelo más conectado con el territorio.
La primera ponencia corrió a cargo de Mireia Font, propietaria de Casa Leonardo, que explicó cómo, junto con otras casas rurales del territorio, han desarrollado propuestas compartidas de ecoturismo, como la Ruta de los 5 Lagos. Font destacó la importancia de la gestión comunitaria, el cuidado de la tierra y los proyectos de regeneración vinculados al paisaje.
A continuación, se celebró una mesa redonda moderada por Melissa Acevedo, con la participación de Olga Ber de Lo Pagès del Montsec; Jaume Ramon de La Torre del Codina; y Xavier Camps, director de ocio y ambientalista, TerraMar.
La conversación se estructuró en tres rondas temáticas: los impactos climáticos reales que ya experimentan las empresas de turismo rural, las medidas de adaptación que han puesto en marcha y los principales retos de futuro. Se abordaron cuestiones como la modificación del comportamiento de los visitantes, la adaptación de actividades por condiciones climáticas extremas, estrategias para evitar el greenwashing y las preocupaciones como empresa de turismo rural para estar preparada en 2035.
Dinámica participativa: del diagnóstico a las propuestas
Después de una pausa, la jornada continuó con una dinámica participativa orientada a identificar oportunidades de ecoturismo en Ponent. Las personas asistentes trabajaron en grupo para detectar impactos climáticos ya visibles en el territorio, identificar actividades turísticas vulnerables, reconocer prácticas que pueden empeorar la situación y elaborar propuestas concretas de adaptación.
Cada grupo seleccionó una acción de adaptación prioritaria y la desarrolló con más detalle. También preparó una maqueta con elementos naturales para representar visualmente su propuesta. La sesión se cerró con una reflexión sobre cómo deberían ser el turismo y el ecoturismo en Ponent en el futuro.
Después de un almuerzo con vistas al estanque de Ivars y Vila-sana, los asistentes pudieron visitar en Ivars d’Urgell la Enciclopèdia Mural, un proyecto artístico que conecta naturaleza, paisaje e identidad local, reforzando la idea de que la adaptación climática no es solo técnica, sino también cultural y comunitaria.
Este primer taller confirma la voluntad del proyecto Life eCOadapt50 de trabajar de manera colaborativa con el sector turístico para impulsar un modelo más resiliente, sostenible y arraigado al territorio.

La mesa rodona inicial. Autor: ALP
La sesión se inició con la bienvenida del alcalde de Vila-sana, Jaume Caballé Maso, y, a continuación, la técnica de la Diputación de Barcelona Sílvia Castañé contextualizó el proyecto Life eCOadapt50 y los objetivos de la jornada: reforzar la resiliencia del turismo rural catalán ante los impactos climáticos e impulsar un modelo más conectado con el territorio.
La primera ponencia corrió a cargo de Mireia Font, propietaria de Casa Leonardo, que explicó cómo, junto con otras casas rurales del territorio, han desarrollado propuestas compartidas de ecoturismo, como la Ruta de los 5 Lagos. Font destacó la importancia de la gestión comunitaria, el cuidado de la tierra y los proyectos de regeneración vinculados al paisaje.
A continuación, se celebró una mesa redonda moderada por Melissa Acevedo, con la participación de Olga Ber de Lo Pagès del Montsec; Jaume Ramon de La Torre del Codina; y Xavier Camps, director de ocio y ambientalista, TerraMar.
La conversación se estructuró en tres rondas temáticas: los impactos climáticos reales que ya experimentan las empresas de turismo rural, las medidas de adaptación que han puesto en marcha y los principales retos de futuro. Se abordaron cuestiones como la modificación del comportamiento de los visitantes, la adaptación de actividades por condiciones climáticas extremas, estrategias para evitar el greenwashing y las preocupaciones como empresa de turismo rural para estar preparada en 2035.
Dinámica participativa: del diagnóstico a las propuestas
Después de una pausa, la jornada continuó con una dinámica participativa orientada a identificar oportunidades de ecoturismo en Ponent. Las personas asistentes trabajaron en grupo para detectar impactos climáticos ya visibles en el territorio, identificar actividades turísticas vulnerables, reconocer prácticas que pueden empeorar la situación y elaborar propuestas concretas de adaptación.
Cada grupo seleccionó una acción de adaptación prioritaria y la desarrolló con más detalle. También preparó una maqueta con elementos naturales para representar visualmente su propuesta. La sesión se cerró con una reflexión sobre cómo deberían ser el turismo y el ecoturismo en Ponent en el futuro.
Después de un almuerzo con vistas al estanque de Ivars y Vila-sana, los asistentes pudieron visitar en Ivars d’Urgell la Enciclopèdia Mural, un proyecto artístico que conecta naturaleza, paisaje e identidad local, reforzando la idea de que la adaptación climática no es solo técnica, sino también cultural y comunitaria.
Este primer taller confirma la voluntad del proyecto Life eCOadapt50 de trabajar de manera colaborativa con el sector turístico para impulsar un modelo más resiliente, sostenible y arraigado al territorio.

Las propuestas. Autor: Life eCOadapt50
La sesión se inició con la bienvenida del alcalde de Vila-sana, Jaume Caballé Maso, y, a continuación, la técnica de la Diputación de Barcelona Sílvia Castañé contextualizó el proyecto Life eCOadapt50 y los objetivos de la jornada: reforzar la resiliencia del turismo rural catalán ante los impactos climáticos e impulsar un modelo más conectado con el territorio.
La primera ponencia corrió a cargo de Mireia Font, propietaria de Casa Leonardo, que explicó cómo, junto con otras casas rurales del territorio, han desarrollado propuestas compartidas de ecoturismo, como la Ruta de los 5 Lagos. Font destacó la importancia de la gestión comunitaria, el cuidado de la tierra y los proyectos de regeneración vinculados al paisaje.
A continuación, se celebró una mesa redonda moderada por Melissa Acevedo, con la participación de Olga Ber de Lo Pagès del Montsec; Jaume Ramon de La Torre del Codina; y Xavier Camps, director de ocio y ambientalista, TerraMar.
La conversación se estructuró en tres rondas temáticas: los impactos climáticos reales que ya experimentan las empresas de turismo rural, las medidas de adaptación que han puesto en marcha y los principales retos de futuro. Se abordaron cuestiones como la modificación del comportamiento de los visitantes, la adaptación de actividades por condiciones climáticas extremas, estrategias para evitar el greenwashing y las preocupaciones como empresa de turismo rural para estar preparada en 2035.
Dinámica participativa: del diagnóstico a las propuestas
Después de una pausa, la jornada continuó con una dinámica participativa orientada a identificar oportunidades de ecoturismo en Ponent. Las personas asistentes trabajaron en grupo para detectar impactos climáticos ya visibles en el territorio, identificar actividades turísticas vulnerables, reconocer prácticas que pueden empeorar la situación y elaborar propuestas concretas de adaptación.
Cada grupo seleccionó una acción de adaptación prioritaria y la desarrolló con más detalle. También preparó una maqueta con elementos naturales para representar visualmente su propuesta. La sesión se cerró con una reflexión sobre cómo deberían ser el turismo y el ecoturismo en Ponent en el futuro.
Después de un almuerzo con vistas al estanque de Ivars y Vila-sana, los asistentes pudieron visitar en Ivars d’Urgell la Enciclopèdia Mural, un proyecto artístico que conecta naturaleza, paisaje e identidad local, reforzando la idea de que la adaptación climática no es solo técnica, sino también cultural y comunitaria.
Este primer taller confirma la voluntad del proyecto Life eCOadapt50 de trabajar de manera colaborativa con el sector turístico para impulsar un modelo más resiliente, sostenible y arraigado al territorio.